12.15.2010

Tatatatachaaaaaaaan!!

He llegado a la conclusión que los blogs son estupideces para falsos escritores que nunca van a llegar a nada en la vida y que pretenden mirarnos a todos por encima del hombro con sus gafas de pasta y sus americanas de pana, y ya que yo(poco ego)aspiro a ser algo en la vida y ver mis textos publicados(o dibujados), porque yo lo valgo, paso de este invento.

Muy de cuando en cuando colgaré algún texto completo de más de 20 páginas, algún esquema de guión de cómic, o alguna foto con ideas para un cómic pero poco más...


De momento....Hastalavista!!!

8.23.2010

La creación asesina

Si todas las situaciones tuvieran solución, no existiría una tasa de suicidos.

Es cierto, el contexto influye en las decisiones que tomamos en todo momento, y la realidad es un punto de inflexión encerrado entre un humano y el siguiente. Cuando la cadena se rompe, ese punto que tanto trabajo ha costado afianzar, salta en pedazos, y el aire se torna ralo, algo turbio. Rara vez el humano es capaz de darse cuenta de dicho salto, sigue saltando, encerrando sus esperanzas en un pequeño frasquito, que, años más tarde, cuelga de su cuello envejecido.

El proceso creativo es algo complejo, no tiene el sentido primigenio del que goza el asesinato. Si se unen las dos cosas, el resultado, con seguridad será algo espectacular.

Tarda más en reaccionar quien más sabe, aquellos que han dominado sus impulsos, responden mejor ante la presión homicída.

7.10.2010

Héroes de acción

En ocasiones, miro al cielo, a las nubes, a las estrellas, y me gusta pensar. Creer que la vida no se limita al objetivo totalmente rídiculo de dar vueltas alrededor de una mesa jugando al escondite con la muerte, que te pone la zancadilla.

En cuanto la luz se apaga, llega la oscuridad, y esto que puede parecer claro y meridiano, es esencial para entender que significa estar vivo.

En realidad, no entiendo la razón de la existencia, ni el motivo que nos lleva a actuar como lo hacemos, a ser impulsivos, irracionales, cuando desde arriba nos señalan con el dedo y nos gritan que somos perfectos, que no podemos desaprovechar nuestro sistema nervioso, nuestro cerebro, la magia que nos rodea como si de un torrente de agua desatada y salvaja se tratase, para dejarnos llevar por nuestros impulsos más bajos. El instinto animal no perdona.

En cierto sentido, existir es equivalente a respirar, pues son acciones que no podemos realizar conscientemente, con la sutil diferencia no escrita que otorga al existir un contenido alejado por completo de la respiración: uno puede dejar de existir una vez si así lo desea, pero no más.(aunque en realidad el existir y el respirar se apagan a la vez, al menos físicamente:una persona puede dejar de existir y seguir respirando)

¿Merece la pena pensar en todo esto?¿Tiene sentido intentar encontrar el sentido?¿Somos felices?

Como decía, en ocasiones, levanto los ojos, intentando encontrar en el cielo, en la parte de arriba de nuestra cabeza, una explicación que acompañe y tranquilice. En algunos momentos, mi deseo irrefrenable de poder ver un verdadero héroe de acción, se torna estúpido, y quema mis manos, y mi frente, con una especie de fiebre virulenta que ataca lo más profundo de mi ser.
En algunos momentos, esos héroes de acción vuelven a la vida para ayudarnos en la nuestra.
No son representaciones arcaicas de unos dioses que, en mi opinión, llevan muertos demasiados siglos. Son seres de carne y hueso, con poderes, pero no esa clase de poderes que salen en los comics. Con fuerza sobrehumana, es cierto, la poseen, pero no ese tipo de fuerza que puede mover montañas y derrotar a los peores enemigos, en las batallas más encarnizadas. Es una forma de fuerza moral, efímera, poderosa, sabia, otorga ideas, planes, maneras de pensar y de vivir. Es un concepto complicado de explicar, dificil de entender.

Héroes de acción que lanzan rayos por los ojos, que no matan, comprenden y hacen comprensivo;héroes que son capaces de volar, de rescatar a una persona herida con sólo mirarla;héroes que te abrazan y mecen y acunan en esas noches en que sabes que la vida se apaga, que la realidad se desvanece, y que tú cuerpo se ha empezado a pudrir, mostrando su interior con una violencia que repugna. Héroes que corren a la velocidad de la luz para estar a tú lado, en esos momentos en que tú mente se ha esparcido por encima de la cama, tus sentimientos han superado las barreras físicas, y la existencia, la maldita existencia, parece empeñada en amargarte y hacerte daño. Héroes con la capacidad de cambiar la realidad, de amoldar lo que vemos a lo que necesitamos ver, de suavizar las formas para permitir a la luz entrar en nuestros corazones, dándole brillo a los ojos que son el reflejo de lo que pensamos.

Somos mortales, somos efímeros, y en ocasiones, resultamos ser héroes.

6.27.2010

Verdad, y el puño cae sobre la mesa

Antes de empezar a hacer nada, daré las gracias. En realidad, no tengo nada que agradecer, pero sigo consejos ajenos que me dicen que ser benigno y complaciente a tiempo ahorra disgustos y penas. Gracias. (Por nada)

Y el final es el principio de todo lo que tiene uno y otro. Me gustaría comprobar algo, en realidad una minucia sin importancia, por ejemplo si decidiera anunciar mi muerte por el blog. ¿Quién respondería en realidad? Gracias. De nuevo.(sería irónico que lo hiciera de este modo, pues estaría dando nociones claras de lo que es una mentira)

Daré las gracias, porque me vais a ayudar a triunfar. Que estas palabras queden en vuestra mente. Estéis o no presentes, me vaís a ayudar a llegar a lo más alto, que en realidad implica subir cuatro o cinco peldaños en esta escalera vacía, simplemente tratar de ser feliz haciendo algo que me reporte dinero, estabilidad y amor. El respeto, mejor guardadlo para los políticos y especímenes semejantes,que en estos momentos no gozan más que de un gran montón de excrementos sobre sus cabezas, ondulantes, esperando el momento preciso para caer.

A partir de este momento, el blog inaugura una nueva etapa, en la que iré dando cuentas de lo que escribo, que al fin y al cabo, es vuestra vida, pues de vosotros va ir todo esto. Como tengo la certeza de que se enterarán dos o tres, y me parecen demasiados, os tiene que dar igual, ya os enteraréis cuando sea famoso, y os firme en vuestras caras aturdidas, con mirada de no entender un carajo de lo que le cuentan.

Por nada más, gracias. Os digo de nada, porque estoy siendo catapultado simplemente por ser capaz de tomar la decisión.

Sed felices. Dejad las cosas Inacabadas.

6.16.2010

Ardiendo entre huellas dactilares equivocadas

A este paso, creo que voy a intentar borrar mis huellas dactilares armado de un mechero, un bote de gasolina y una espátula, para no poder ser identificado...Somos números que penden de una hoja de papel en blanco que no representa nada más que eso, una hoja de papel en blanco. Una hoja de papel en blanco como en blanco están dejando nuestras vidas los de generaciones anteriores. No somos más que una muestra de jabón en un mundo lleno de suciedad, dónde cualquier tonto puede ser famoso, y vivir del cuento para el resto de la vida, mientras que los demás tenemos que estar sentados frente a unos libros que no nos van a solucionar nada, ni nos van a dar de comer(aunque visto el cariz que toman las cosas, quizás sea la mejor solución, volver a comer papel), en un futuro que en realidad no existe, pero que no nos engañemos, no existía desde el momento en que nacimos.

Nos han vendido un cuento que en realidad está vacío de contenido, que tiene la forma de un cuchillo ensangrentado y nosotros nos encontramos en su filo, esperando a que en un movimiento brusco de aquel que lo maneja con fiereza asesina, caigamos por los lados, pues el equilibrio en el que nos mantenemos es inerte, futil, vacuo, y casi, casi, inútil, pues tarde o temprano terminas en el suelo, o lo que es peor, te cortas en dos, y terminas en el suelo partido por la mitad, desangrado cual cerdo en una matanza cualquiera.

Lo cierto es que somos lerdos, y por encima de todo, humanos. Seguimos emperrados en mantener la dialéctica de los puños y las pistolas cuando en realidad lo único que tiene sentido ahora es la propaganda por el hecho. Están formando suicidas en potencia, rodeados de palabras muertas y hechos despedazados por la cobardía de una población que ha tratado de hacer mutis por el foro como si la cosa no fuera con ella, como si la culpa de todo lo que ocurre estuviera en una bandera adornada con barras y estrellas y en una lista de nombres de señores que bien podrían ser marcas de comida o de coches familiares.

Estamos empeñados en tratar de comernos a nosotros mismos. Y la lógica que en algún momento vislumbran todos los buenos muchachos, supose que en al menos dos ocasiones, cuando se nace y cuando se muere, nos ha abandonado, harta de tener que ser adalid de maldiciones y exabruptos, cuando por causas propias, forzadas o mayores, terminamos por ser un trozo de carne pegado a una silla de ruedas, o atado a una cama, postrado para todo lo que resta, observando sin conciencia los número en rojo de la cuenta atrás.

Todo arde, arde la vida, arden las gentes a las que respetas, y a las que no también arden, arden los Beatles, arden los grandes del cine, arden los políticos, arden las montañas, arden los edificios famosos, y los volcanes, y los aviones, y arde el mundo tal y como lo conocimos..y todo lo que una vez creímos bueno, y bonito, y agradable y hermoso, y digno de ser mostrado, arde...Arde la música, la buena, la mala, arde la literatura, la superflua, la barata, y la de siglos pasados...Arden los bosques, arden todos los matorrales como consumidos por un frenesí propio de las adoradoras de Baco, que también están ardiendo...Todo arde, todo menos lo esencial...Ella seguirá ahí aún cuando todo arda, cuando nosotros mismos ardamos, cuando hasta la misma muerte se retuerza en el suelo entre estertores luminosos provinientes de las llamas que la hacen arder...

Pese a todo lo dicho hay que tener esperanza, pues todo lo que se quema tiene que dejar de hacerlo algún día, en cuanto se consuma...Y cuando estemos sin oxígeno, todo dejará de arder.

Y cuando deje de hacerlo, cuando nos encontremos entonando una canción triste en un entorno pauperrímo con nuestros instrumentos totalmente quemados, y la gente comience a acercarse al fresquito de la melodía, ellas, y ellos, estarán allí para apoyarnos, para cantar con nosotros, sin miedo, libres, y felices, tras haber dejado de dar vueltas sobre nosotros mismos, en un eje que hacía más daño que bien.

Allí estarán. Sonriendo y pisando los restos de la muerte. Un día nuevo.





PD:y ese día, finalmente dios ardió, y el universo entró en combustión espontánea, pero nadie le prestó atención, porque estaban más interesados en ser felices, en su nueva situación.


6.07.2010

A tortazos con tú cara, indie de mierda


Así, y sólo así, quedaría contento.

Así, y sólo así, sería feliz.

Quiero ver tu puta cara reventada contra el asfalto,

y tus gafas de pasta negras rotas sobre las líneas de la carretera.



Y así, sólo así, podré convertirme

en lo que siempre he deseado ser: un asesino de masas!!

Y así, sólo así, convertir este cagarro,

en una canción indie de amor.



PD:sólo así, te guardo un deseo, muérete y púdrete,
y así, sólo así, dejarás de molestarme, INDIE DE MIERDA....(a voz en grito!)

Tontos

¿¿Necesitamos héroes??

Solo los tontos saben cual es la verdad que impera en el mundo.

¿Somos todos tontos?

No, puede algunos más que otros.

¿Tenemos que conseguir lo que los demás esperan que consigamos?¿Debemos actuar como se supone que quienes nos rodean esperan que lo hagamos?

Si, es posible.

Tengo muchos proyectos inacabados. La importancia relativa de todos ellos se mide según el rasero que impongas a tu triste vida.

¿Quieres pegarme?

Bien, ya sé que me odias. No es nada nuevo.

¿Quieres oir algo gracioso?

Eres una mierda. Simplemente una mierda grande y olorosa, muy olorosa.

¿Siguiente pregunta?



No, no, de verdad. Mi vida hace tiempo que se convirtió en un desierto reseco y pedregoso. He obviado tantas veces los dolores, que creo que ya va siendo hora de remediarlo, mediante alguna de esas pastillas mágicas que los doctores gustan de recetar. Si mi vida es un desierto, mi mente es un vergel.(Realmente no puedo parar de crear, no puedo parar de crear). Un vergel portentoso, milagroso, inquieto, inquietante, alimentado por alguna de esas paranoias que en ocasiones menciono como "ideas". Pero yo no soy una persona inquietante, ¿no?.

No, no, de verdad. Mi vida no es un desierto reseco y pedregoso. Es una vida. Como la vuestra. Pero si que es cierto que mi mente es un vergel portentoso, y que la mayoría siquiera sea capaz de traducir el significado de la palabra "vergel", debería bastar a los mas inteligentes para entender a que me refiero.

No tengo que dar explicaciones de lo que digo por aqui, o al menos, los cuatro o cinco que me siguen nunca me las han exigido.

2.18.2010

si.adjunto

Si, tu estás de guardia y yo estoy a punto de devorar mis propias carnes.

Me estoy comiendo toda la carne que hay entre mis dientes y el exterior,comúmente llamado carrillos, poco a poco, despacito, y nunca el acto intrínseco e irracional del canibalismo resultó tan elaborado...

¿No vas a salvarme de mi mismo?

11.29.2009

La verdad más absoluta

La verdad más absoluta es que me flipa lo que haces, Rändom.

Un besito.




























PD: y claro que hay música actual que se sale, no merece la pena quedarse anclado en el pasado...Cuando tenga tiempo y ganas, haré una buena lista de los 100 o 200 discos salidos en los 2000 que merece la pena escuchar!!!

10.28.2009

9.17

Esto es todo amigos, eso es.

Esto es todo lo que puedo y quiero decir.

Me alejaré dando pasitos lentos sobre la espalda mojada de mis sueños y mis esperanzas, rotas y esparcidas sobre un manto de piel tersa, blanca y negra, retorcidos por la fuerza de mis ideas.

Mi mano arrancará con suavidad alguna de las pocas flores que queden en el jardín, y las llevaré junto a los recuerdos, como hice toda la vida, tarareando en voz baja, riendo, remarcando lo extraño, pero no por ello menos interesante, que resulta saberse uno y todo con el resto del mundo.

Me he quedado parado, a la espera de una señal, algo que me indique hacia donde debemos continuar, y a que precio. Tan sólo una señal, un destello luminoso, un dedo engastado en experiencia, una mirada tierna y de consuelo, que aguante el embiste de las aguas turbulentas que parecen desatarse a mi alrededor.

Cuando menos lo espere, todo se habrá terminado, y tendré que volver a casa, cansado, derrotado, hastiado, harto de seguir en un brete, y no ser capaz de encontrar la salida.

Hace mucho tiempo que dejé de estar enfadado, porque me di cuenta de que la rabia es en ocasiones un sentimiento contradictorio que nos termina por enfrentar a nosotros mismos.

Miro a las montañas que me rodean, y me pregunto la razón de estar aqui. Las montañas mágicas, símbolo de resurreción, de esperanza, de elección, asaltan las imaginaciones de los que sufren, de los que necesitan con urgencia una salida.

Mi experiencia es nula en muchos campos, pero soy experto en vivir, en salir indemne de los resultados de algunas de las decisiones que, por suerte o por desgracia, debemos tomar para seguir adelante.(y sé que después de esto, seguiré vivo en vuestros corazones)

Nunca me supe afortunado, pues afortunado es quién goza de fortuna, y yo soy una persona normal, que siente, sufre y padece a partes iguales.

Y esto es todo amigos.

Llegados el día y la hora señalados, me despido.

9.17

8.10.2009

Por encima de todo

Estaré a tu lado aunque el frío haga que mis piernas queden quietas.
Me quedaré contigo aunque los lazos que me unen con el insustancial mundo sean cada vez más frágiles y me insten a correr en dirección al infierno.
Seré parte de ti cuando todos se hayan ido, cuando nadie quiera estar ahi para ti, cuando la realidad sea muy diferente.
Formaré parte de tu existencia aunque el sol se apague y deje de dar calor.
Entraré en tu cabezita cada vez que un pensamiento malo se propague por ella como un virus en la sangre, lo eliminaré y me comeré su corazón.
Te haré feliz aunque ello me cueste sudar sangre, tener que ir a la batalla siendo un simple músico, recibir balazos en las piernas, en el torso.
Cuando te enfades, ahí me tendrás, dispuesto a calmar tus dolores y malos hábitos.
Cuando llueva, nos mojaremos juntos, en un ritual dispuesto en forma de comunión pura con nuestras formas y nuestras mentes, con el mundo que nos rodea, aunque en ocasiones esté loco, loco, loco.
Simplemente nos tumbaremos en la hierba mojada y disfrutaremos del seguir vivos, del sabernos unidos, del tener algo que decir a quien se sienta a mi derecha.
Y una suave música será nuestro único acompañamiento. Y bailaremos. Y la ginebra adornará nuestras noches, aliñada con unos toques de limón, y algo de hielo.
Seré capaz de romper mis manos por ti, tocando para ti.

8.06.2009

A coro

Hoy estrenamos una obra nueva con la que retratar nuestras inseguridades y obsesiones...
Pese al paso de los años, no es fácil librarse de todo aquello que supone una carga, y que pesa en nuestro cuerpo, haciendo que la espalda se nos incline y nuestro regazo se curve en una especia de impresión siniestra de la posición fetal.

Hace mucho tiempo que se decidió por consenso que la mejor defensa era un buen ataque, remarcando que soberana soplapollez sin sentido no tiene fundamentación teórica y práctica alguna.

La mejor de las defensas es hablar, y eso es algo a lo que todos los humanos debemos estar dispuestos, algo que se nos debería enseñar desde que nacemos, en la escuela, algo que incluso debería estar marcado en nuestro complejo código genético...

Todos cometemos errores, y actuamos en ocasiones de una forma imprudente que delata nuestra poca prediposición a negociar, pero..los tiempos cambian, hoy vivimos en la incertidumbre mas absoluta, no existe en realidad la esperanza, ni el cambio, ni una mayor y mejor introspección que nos permita entender que los errores son nuestros, que los hemos cometido, que debemos aprender de ellos, que no queremos que se nos conozca por nuestro errores, sino por los medios que ponemos para solucionarlos...una mayor y mejor introspección que nos permita entender,pese a quién pese, que el cambio empieza por ser mejores personas nosotros, y poder ayudar a los demás a que lo sean, cambiar un sistema de visiones y creencias que hace siglos que está podrido, que siempre ha estado podrido, y alcanzar un mundo en paz.

Es una lucha dura, pero ¿a que la música con coros siempre suena mejor?

6.18.2009

Una Verdad Incómoda(retratos a pie de campo)

Soy muchas cosas, la mayoría de ellas, inciertos pasajes que se oscurecen al inicio y que se van encendiendo poco a poco. Si dependiera de la cantidad de veces que mis pies tocan el suelo, sería un genio. Pero como no es así, todo se basa en una serie de costumbres y baremos que a la larga parecen equivocados.
Soy demasiado seco, cuando la necesidad marca prudencia y distancias cortas. El perfume que emana mi miedo, a todo aquello que temen los humanos, lo desconocido, la muerte, la enfermedad, la soledad, la tristeza, me delata.
Poco a poco me he convencido de que lo incierto antes mencionado, marca un antes y un después en lo que pienso del mundo y en lo que el mundo piensa de mi. Somos importantes para que los engranajes de la justicia y de la realidad se pongan en marcha y aplasten todo aquello por lo que ellos lucharon.

Mire a donde mire, todo fenece por el peso de esa "verdad incómoda". Resulta irónico comprobar, que aun a pesar del paso del tiempo, todo sigue igual, los tontos son tontos, los necios, necios, y los que niegan las evidencias, muertos y enterrados.

Retazos de lluvia que cae sobre la cara, una tormenta de verano que se va alejando por el campo, ese campo que recién sembrado desprende ese olor tan característico y hermoso, esos caminos que tras el aguacero han quedado embarrados e impracticables, y que aun así no podemos dejar de recorrer. Las plantas que giran sus hojas para que la lluvia torrencial les acaricie con suavidad, los animales que trotan ligeros en dirección a sus madrigueras, porque ningún ser vivo terrestre se moja a voluntad, excepto los humanos, que parecemos disfrutar de un sentimiento de enajenación que nos recorre la espina dorsal cuando vemos una nube. No todos los humanos. Siempre hay quien odia mojarse, y se protege bajo un árbol, ser vivo a su vez que comienza a girar sus raíces para alcanzar el mayor número de gotas posibles.

Errores a miles, pero también miles de pequeños detalles que hacen agradecer seguir vivos. El tono pesimista, impuesto por las circunstancias, debe desaparecer para dejar paso a una suerte de sensación difusa mezcla de comodidad, ignorancia y calma chicha.

El campo sigue moviéndose al ritmo que le marca la vida. Los ciclos continúan impertérritos, sin azar que valga, todo programado con una falta de ética y de "mano divina" desconcertante. Los genes siguen haciendo su trabajo, minuto a minuto, hora tras hora, día tras día, hasta completar años, lustros, décadas, siglos, milenios, épocas, eones. Nada puede pararlo. Somos una máquina bien engrasada, siempre preparada para romperse. Engranajes que saltan en pedazos, y piel que se queda pegada por el calor que desprenden estos.

Nuevas sensaciones, marcadas a fuego en la piel. Tras la tormenta, la calma, y el campo amanece precioso. Te señalo las mejores zonas para retratar, con una cámara, con un lápiz, con cualquier cosa. Los últimos rayos de luz se llevan la poca cordura que nos quedaba, y nos arrastran con ellos al abismo. A lo largo y ancho de la línea del horizonte, el rojo se funde con el negro, y la explosión de estrellas en un cielo sorprendentemente claro, deja sin palabras, y hace que se rebaje hasta el ritmo de la respiración.

Es un lugar del que no deseas marcharte, un momento que esperas dure para siempre. Un sentimiento que enmarca a otro sentimiento, que reduce todo lo esencial a dos cosas:
- ser feliz
- ayudar a ser felices a los demás

No se si existen "verdades incómodas", pero desde luego esta no es una de ellas. No se si los dogmas valen para algo. Estaríamos locos si dejáramos pasar la oportunidad. Seríamos estúpidos si no fuésemos capaces de verlo, de apreciar toda la inmensidad, todo el valor que posee nuestra vida, que sin embargo es capaz de apagarse en un espacio muy corto de tiempo. Negaríamos la esencia de todos aquellos que han luchado por nosotros, por sobrevivir, por emancipar su mente y su cuerpo de la tiranía de lo impuesto.

No alcanzo a vislumbrar cuáles pueden ser esas "verdades incómodas" que tanto incomodan y que algunos se empeñan en relatar para todos, pero desde luego, visto lo visto, y vivido lo vivido, no pueden importarme menos.

4.26.2009

Un cuento...

Por si acaso me lees, no quiero dejar pasar la oportunidad.

Un Cuento.


Por: Vozabsurda.

"Por fin, tras un rato mirando la pantalla apagada del ordenador, su cerebro impuso la razón básica de su existencia sobre la necesidad implícita de conseguir ser feliz, y ordenó a su brazo dar luz a la conciencia inerte de windows.

Ser alguien especial no implica no poder ser odiado. De hecho, existen demasiadas conciencias reales de gente de mentira, que seguramente sean recordadas por ser odiadas mientras trataban de ser como querían.

Encender el ordenador no fue mas que un acto de rebeldía contra todos aquellos que decían que no sería capaz de volver a escribir nada, que su vida resultaba tan monótona que no tenía sentido siquiera intentar interesar a alguien por ella.

Su forma de decir las cosas.
El sentido de las frases.
El concepto dotado de explicación.
El corazón vomitado en cada oración.
La disyuntiva de elegir entre una formación primordial, o bien optar por eliminar el nudo, dejar el desenlace y omitir la introducción.

Encender el ordenador. Dar buena cuenta de un sandwich frío que reposaba sobre la mesa. Recordar cosas que solo tenían sentido cuando estabas cerca. Tratar de olvidar todo aquello que no hace más que ocupar memoria virtual en el disco duro. Establecer barreras, prioridades, dar cabida a todas aquellas impresiones que alguna vez fueron geniales. Recordar porque había que poner puntos entre una frase y otra. El origen de las comas. Las expresiones más comunes. La nostalgia como ejercicio de refuerzo del inicio, del principio de todo.

El dolor como forma de pisar tierra.
El dolor como una mala forma de existir.
Demasiada bondad en un cuerpo tan maltrecho, y sin embargo tan fuerte.
Una fuerza bestial, un portento de la naturaleza, una personalidad envidiada y deseada, un cielo de persona, como dicen la personas mayores, que han vivido guerras y pasado hambre y comido mondas de naranja secas..

La piel se retuerce bajo el peso de miles de sensaciones, los pelillos de los brazos se levantan, como girasoles que buscan el sol, intentando encontrar una salida. Si las lágrimas se agolpan en ocasiones, urge hacer un cuadro colorido con todo aquello que se piensa y sacarlo fuera. Los recursos literarios se agolpan. Uno tras otro, como en una especie de desfile militar no reconocido, se pelean, se insultan, y llegan a la conclusión de que toda la situación en si misma es un recurso literario.

Somos capaces de traspasar la barrera del sonido.
Sería capaz de cruzar mares a nado con tal de aliviar tu dolor.
Queremos estar presentes en todo lo bueno, pero también en todo lo malo.
Ser tu consuelo, tu hombro, tu apoyo, tu fuerza, miles de voces que te gritan a coro que estamos contigo, que no nos vamos a ir, que lucharemos contigo, por ti, contra lo que sea que te haga daño.

Los ojos, los verdaderos espejos del alma, ese alma que en realidad no es más que un compendio de mente, fuerza, potencia, calidez, sonido, pensamiento, emoción y tantas otras cochinadas que se estudian por ahí fuera. Los ojos, iluminados con una solidez insondable que abruma, como diría el poeta, otorgan, callan y guían, por si acaso nos perdemos en alguna zona oscura y remota de la vida.

Una frase tras otra.
Un punto tras otro.
Una letra que se escribe con sangre sobre el papel.
Una sangre que es tan válida como cualquier otra.


(Si esto es personal, se acabó escribir en tercera persona. ¡¡Muerte a la tercera persona!!)

El ordenador se ha rebelado contra la "monotonía" y ha dejado de recibir órdenes. "Muéstrate, muéstrate tal como eres" parece decir, sin llegar a comprender que soy tal y como me muestro. Hace mas de un año que no escribo canciones. Todo lo que enseño son cosas recicladas del pasado, de épocas mas tranquilas, mejores. No tengo necesidad, porque no veo la importancia. En realidad, escribir solía ser una manera de sacar afuera tantas cosas que suceden a diario, que se quedan grabadas en la piel como si de una marca de ganadería se tratase, que lo extraño es que justo ahora no tenga necesidad de hacerlo. Volveré, eso seguro, a caer en las redes de la contradicción mas pura. Las puertas de mi verborrea volverán a abrirse, esta vez para no cerrarse nunca más.

El cuento no debe llegar a su fin, porque aun falta lo más importante: los sueños.

Por si todo esto no fuera complicado, hemos de añadirle una variable mas. Una elegía inconmensurable al estado de las cosas. Lo que hemos vivido nos marca para el resto de lo que nos queda por vivir. La poesía está muerta, y lo único que nos resta es hacer teatro para invidentes, o mejor aún música para sordos y desclasados. Los sueños no mueren, no son capaces, no les dejamos. Los que se van son las personas, que deciden dejar de cantar a pleno pulmón para dar volteretas por toda la eternidad en un parque infantil. Y lo digo desde el corazón. Desde este corazón que ha visto algunas cosas, pero al que aun le queda mucho por aprender. Este corazón que tiene sueños, y que seguramente sea lo único sobre lo que tenga título de propiedad. Corazón podrido, amargo pero sanote, estable, y dormido..

Los sueños son el sustento de esta mierda de ciudad. Existe una hora mágica, alrededor del amanecer, cuando todos duermen, en la cual los sueños salen flotando de las cabezas, y crean una débil cortina de agua, que todo el mundo se empeña en llamar rocío...Pero no, lo cierto es que la belleza de un instante irrepetible como son todos los instantes de un organismo que está vivo, que es tremendamente complejo,que se mueve, que actúa y que tiene conciencia moral y cultural, es lo que hace que llueva y que la niebla se pose sobre las copas resecas y contaminadas de los árboles que adornan nuestras calles.

El papel electrónico se vuelve borroso y el sueño reparador asalta las neuronas de este pobre bicho que no sabe que escribir...

Lo publicaré todo por la mañana, pienso, mientras mis manos recogen los frutos del largo día, abren la cama y acomodan la almohada bajo el cuello...

Poco a poco, contando uno detrás de otro, vamos haciendo el camino, llegando a las paradas que nos quedan por visitar. Poco a poco, la gente se va apeando, dejando el autobús vacío. Solo quedamos unos pocos, que con la esperanza puesta en un futuro mejor para todos, nos damos la mano, nos abrazamos, y el calor de nuestros cuerpos se funde en un solo ser, en una sola fuente de energía.

Todo tiene un fin, pero cuanto mas tarde en llegar mejor. Las buenas historias son aquellas que se escriben con calma, despacio, con buena letra, sin sufrir alteraciones de ningún tipo.

Los párpados caen por su propio peso. Es hora de largarse de esta ruinosa habitación..."



Y así ha sido. No se si será comprensible, simplemente disfruta...

PD: A día de hoy he escrito dos canciones nuevas...con mas proyectos en camino...va por ustedes...

4.17.2009

Falso, frío, furúnculo, forúnculo, flemón, fluidez, filibustero, fun-fun-fun.

-¿Que hacemos?
- Nos largamos ¿no?
-¿Crees que es lo más correcto?
-¿Tú no?¿Entonces?¿Qué propones?
-Mmmm...

-Nada, no propones nada, como siempre...

-¿A qué te refieres?
- Es igual...Mira, vamos fuera, y decidimos.
- Bien, me parece perfecto, es un comienzo.
-De acuerdo entonces. Deberías limpiarte.

-¿Qué dices?
-Tienes restos de comida en los labios. Límpiate.


Desde luego que es un comienzo, y es que si cabe, todo lo bueno empieza con una decisión complicada. No con un asesinato, por supuesto, ni con un diálogo absurdo, que podría encuadrarse en cualquier película de bajo prespuesto rodada en cualquier país del mundo. Todo cuadra. Muy Tarantiniano.

Absurdo. Pero es el sino de tu vida. ¿La cuadratura del círculo? Gilipolleces. Supinas. Divinas gilipolleces sin sentido. Hablemos mejor de la insensatez del que no sabe, o la manera de agarrar ramas de un chimpancé.

Hemos salido. Claro. Siempre lo hacemos, y en todo momento nos mantenemos estables, para que el virus de la imbecilidad(de nuevo supina) no nos afecte como ha afectado a tantos buenos amigos(¿o eran ex-amigos?).

(¡Huy! Se me escapó...)

Los personajes, indefinidos.
El contexto, infumable y global.
La sensación, de completa inercia e inutilidad.
¿Conclusión?:
Es de risa, de puta risa. Es como para empezar a hablar mal.

No es, sin embargo, el momento de hacerlo. Ver, escuchar y callar. Y sacar tajada, monetaria y de conocimiento. Todo lo que se pueda.

Ya es suficiente por hoy, las incoherencias nunca es bueno soltarlas tan seguidas.
Apaga la puta pantalla del ordenador y sal a la calle, que te están esperando tus amigos.

¡¡Cú-cú!!

4.16.2009

Dando por culo


Un caluroso día de marzo, todos los gafapastas tontos la polla del mundo pensaron: vamos a abrir un blog. Y ese mismo día Blogger se colapsó, comenzó a llover semen y demás fluidos corporales, Miss España fue elegida entre las 50 mujeres mas inteligentes del país, Ronald Reagen resucitó y en lugar de tratar de dirigir el mundo, estrenó una película, y James Bond mandó fusilar a Su Majestad.

Los científicos por fin descubrieron algo de verdad interesante: la manera de utilizar pobres y prostitutas como combustible, y los negritos de África ya obtuvieron cocaína, pura, blanca.

Los demás nos quedamos en casa viendo por la tele discursos de Jello Biafra.


Y es que hay días en que todos deberíamos estar muertos.

10.07.2008

Ellos tienen la culpa

Si, si, has leído bien.

Ellos tienen la culpa.

Pero tu no te libras.

Puedes llorar, reir, cantar, alejarte dando saltitos, pero no por ellos eres menos culpable.

Somos putas, y siempre lo hemos sido.

Encierrate en tu habitación y da la vuelta a toda tu piel. Total, eres un fracaso con patas y no tienes futuro alguno mientras las cosas sigan como están.

Hace tiempo que asumí que no debo creer en un futuro, porque hoy en día si que es cierto aquello del no future. Total, fracasados. Fracasado total.

Who are you to...?


9.03.2008

No hay desprecio, solo olvido...

No, claro que no.
No existe una razón clara para actuar como lo hacemos, pero debemos convivir con ello.

Puede que me haya equivocado alguna vez, pero lo cierto es que ahora estoy feliz y no me importa.
Poco a poco, paso a paso, vamos definiendo y delimitando lo que quiere decir la palabra "importante". Para mi. Para ti. Para todos.

Y es que el verano está punto de llegar a su fin, y mucho han cambiado las cosas este año como para que las sigamos viendo de la misma forma que lo hacíamos antaño. No tiene sentido intentar mantenerse tal como éramos, porque los seres humanos tendemos al cambio, tendemos al caos, y así ha sido siempre y así será por los siglos de los siglos. Amén.

Por lo tanto, y sin mas dilaciones, me presento: lo importante es estar cerca de la gente que te necesita de verdad, no tratar de ser un fariseo social que al final está mas solo y abandonado de lo que nunca había podido imaginar, alguien al que no quiere ni su familia. Lo real, lo que no nos abandona, es disfrutar de las pequeñas cosas que ocurren cuando estás cerca de la gente que aprecias, de la gente que quieres y que te quiere. Lo importante es saber que tanto la ignorancia como el saber son muestras adecuadas en esta feria de vanidades en la que vivimos. Lo real es tomarse las cosas con calma, respirar y poder darte cuenta que al final, todo aquel que se porta como un gilipollas y como un capullo, acaba pagando. De verdad. No miento. Puede que parezca un poco ingenuo por tratar de creer en una especia de justicia universal redentora, pero no, no me refiero a eso. Me refiero a la soledad. Esa clase de gente acaba quedándose sola.

Las prioridades cambian, así que me vuelvo a presentar: no tengo necesidad de creer en chorradas y en cosas que no me importan. Lo importante está en el corazón, lo real, como ya he dicho, está en apoyar a la gente que te necesita en los momentos mas jodidos y chungos de su vida, y en los mejores y mas maravillosos también. El resto importa poco. Bastante poco. En realidad, no creo que el ser humano esté hecho para ser feliz continuamente, porque si nunca has sido infeliz, no puedes saber a que se llama verdadera felicidad, pero si que podemos tratar de superar los malos momentos juntos.

Todos juntos, y es que la tormenta que arrase con todo lo que creemos posesión nuestra, aún está por llegar...

8.07.2008

Asuntos Pendientes II(las heridas)

En realidad no se si tiene mucho sentido tratar de explicar esto, pero lo haré.

Las heridas comunes son aquellas que hacen tanto daño a una de las partes como a la otra. Las heridas en singular son las que tras mucho trabajar en un proyecto, tras mucho invertir en el amor o en la guerra, el fracaso se hace inevitable, y solo con alcohol y otras sustancias psicotrópicas podemos hacer frente a esa sensación de desazón que se apodera de nuestros pensamientos.

Las heridas, en cuanto a que simbolizan golpes, cortes, magulladuras, moratones, pueden afectar de una forma física que duele en realidad, o en forma de golpe directo al ánimo, donde nos podemos encontrar con cosas que antes nos gustaban y que ahora nos lastiman por recordarnos malos episodios de convivencia.

En realidad, nunca tenemos suficiente. Es inútil empeñarse en explicar que la vida es a partes iguales felicidad y dolor, porque muy poca gente está dispuesta a comprender. ¿Qué importancia pueden tener los buenos momentos si no hay malos momentos con los que compararlos?

Todo el mundo se ha sentido mal. Tanto como para llegar a casa y vomitar apoyado en la taza del inodoro con un sentido del ridículo menguado por la asquerosa mediación del alcohol.

Somos de un orden superior, o al menos eso nos decimos a nosotros mismos, cuando en realidad la mayor parte de nuestro tiempo nos lo pasamos tratando de parecernos a los animales, intentando no tener problemas, y buscando comida, un buen lugar donde echar una cabezadita y un poco de sexo placentero y sociable.

Claro que todo el mundo se ha sentido mal. Lo raro es sentirse bien más de dos o tres días seguidos. Puedes llamarlo pesimismo máximo, pero es la realidad. ¿O acaso se sabe de alguien que no tenga problemas? Ni los ricos y pudientes pueden afirmar eso sin ruborizarse.

Lo cierto es que importa poco si los problemas que se pueden tener son pequeños y nimios, o por el contrario, alguno de los mal denominados grandes problemas de la humanidad: la enfermedad, el abandono, la guerra, la violación, y un etc. por desgracia demasiado largo. Si se tienen problemas, estos están ahí, y por muy ridículos que puedan llegar a parecer, no se van a marchar tan fácilmente, y pueden terminar por afectar a parcelas de la vida que uno creía protegidas e intocables. Y nada es intocable. Todo tiene un fin, un límite, nada se encuentra eternamente sobreprotegido. Todos tenemos miedo en alguna ocasión.

El mayor percance con el que podemos encontrarnos consiste en convertir el miedo en aquello que vertebra nuestras vidas. Si dejamos que la unificación de todos nuestros problemas se dirija al miedo, mal vamos. Poca solución razonable vamos a poder encontrar.

Y el miedo lo único que trae consigo son heridas mas grandes y molestas, ulceras mas sangrantes, cicatrices y recuerdos malsanos de épocas que no desearíamos haber vivido.

Pero es humano tener miedo, y de nuevo, aquel o aquellos que digan no haberlo sentido nunca, mienten como bellacos. Es humano y natural sufrir miedo, como lo es odiar, amar, desear, perdonar…
Lo mas normal es que los miedos de una persona no lleguen a parecerse ni de lejos a los de otra(tanto como nos llegamos a parecer entre nosotros sin ser familia), y que lo que a un individuo asusta sobremanera, a otro le parece una chorrada tan inofensiva como un cachorrito o los payasos de la tele.

Digno de estudio es aquel que dice sentir miedo por todo lo que le rodea, tan digno, si no mas, como aquel que dice no tener miedo de nada, porque ambos acaban chillando como cerdos camino del matadero por alguna razón.

Los que dicen sentir miedo por todo son capaces de lo que sea con tal de no enfrentarse a lo que les aterra, porque saben que su pulso se va a acelerar, sus poros van a comenzar a desprender sudor frío, y los pelos de sus brazos se van a contraer en un rictus mortal que no puede indicar nada bueno. Y lo dejan. Comienzan por evitar situaciones embarazosas, escenarios sociales que pueden hacer que el individuo quede en el mas espantoso de los ridículos, y terminan por, en muchas ocasiones, no salir de casa nada mas que lo justo y necesario para las necesidades básicas del ser humano, que ya fueron mencionadas párrafos mas arriba. Por supuesto que esto representa un caso exagerado, algo más propio de un caso clínico psicológico que de vertebración emocional en si, pero puede llegar a pasar.

Por otra parte, el caso del individuo que dice no tener miedo de nada, que siente un poder y una fuerza especial que le instan a lanzarse al vacío en todo momento que tiene ocasión, es mas grave, puesto que con su actitud está negando una parte intrínseca a todo ser humano, y tratando mas de asemejarse a grandes héroes y dioses de la antigüedad, que a lo que es en realidad: una persona de carne y hueso, que algún día, también deberá abandonar este mundo.

En ambos casos, las heridas son profundas, graves, y seguramente irreparables, pero como errores, y en tanto errores propios de sujetos que hablan, piensan, sienten y se sienten, deben ser respetados.

En cierto sentido, todos los demás, los que nos negamos a comportarnos de esa forma, tenemos algo de esas dos clases de personas, consistimos en una mezcla de valor y cobardía, en general con la primera algo más desarrollada que la segunda, aunque varía según cada ser humano.

Cuando a alguien sufre golpes dirigidos a tratar de desbaratar su vida, las heridas infringidas valen y duelen por dos, ya que estas acaban convirtiendose en situaciones validas mediante las cuales se escapa al castigo colectivo de ser un cobarde o intentar ser un heroe.

Nadie sobrevive a una prolongada exposición a heridas profundas, no ya fisicamente, sino mentalmente. Puede que las heridas en si no provoquen daño alguno, no sangren ni postulen, pero lo cierto es que acaban con toda posibilidad de ser humano.

¿y porque hablo de todo esto?¿cual es la razón, los hechos que me obligan a imprimir tal carácter divulgador en mis palabras? Porque no somos nada. Porque no somos quienes. Porque las heridas que se han llegado a abrir en los corazones son lo suficientemente precisas y hondas como para que me haya dado cuenta que poco nos importa mas que ellas.

Una charla insulsa de cuatro o cinco minutos no puede disuadirme de realizar una aproximación real al estado animico que me acompaña, un intento por esclarecer todo aquello que atormenta mi cabeza y hace que le de vueltas a las cosas por mas que estas aparezcan simplificadas ante mi.

Pensamiento lineal no equivale a mi nombre. Nunca he sido amigo de las cosas rectas y cuanto mas me cuestiono mi propia forma de ser, mas me doy cuenta que si llegas tarde a los sitios, llegas tarde en general a la vida.

Todas las decisiones que hemos tomado en las bifurcaciones que el camino nos iba presentando son necias y burdas imitaciones de decisiones mayores. Todo aquello en lo que creemos en momentos y situaciones vitales determinadas y concretas se transforma con el paso de los años en recuerdos y chismes con los que ahora no sabes que hacer.

Al tomar establecidas decisiones, supongo que como todos, me he equivocado, y con el paso de los meses o incluso los años, me he arrepentido hasta tal punto que desearía no haber hecho eso, o al menos no haber hecho nada. Mas no se puede cambiar el pasado, y el futuro, por mucho que se empeñen en negarlo, sigue sin estar escrito.

En el presente debemos sufrir y tratar de curar nuestras heridas, eso si, haciendo caso omiso de lo que nuestras pasadas cicatrices nos puedan decir sobre ellas. Lo viejo siempre tiene miedo de perder frente a lo nuevo, sea esta una sensación real o algo inventado para poder justificar genocidios y muerte.

Es en el presente donde quiero vivir mis errores, y por cada uno que cometo, hay otros cien mas que están por cometer. Mi pata está tan metida hasta el fondo que el cieno me llega hasta las orejas, y no he sido todavía capaz de alterar mis ciclos comunes para cambiar mis pautas de comportamiento y dejar de hacer, hablemos claro, el gilipollas.

Claro que si mis errores fuesen tan amplios como los de otros, desde luego que otro gallo cantaría. Yo puedo pensar que soy un fracasado, sin curro, con una carrera por terminar, etc, etc...pero otros que siguen sueltos por ahi, son errores andantes, que encima, a pesar de saberlo y de notarlo, son capaces de arrastrar los que les rodean al fango y a la mierda que llenan sus cabezas.

Por eso no me considero un fracasado, porque a pesar de que hay cosas que hago mal, también hay muchas otras que hago bien, muy bien, y curiosamente, son esas pequeñas cosas las que mas me gustan y mas feliz me hacen. Porque a pesar de todo siempre hay gente que está peor que tú: sin saber que hacer en la vida, sin amigos, sin una pizca de entendimiento, de razón. Y no me da pena alguna. No.

Yo creo en quien debo creer, y me rodeo de la gente de la que debo rodearme, y eso es algo que hace tiempo no podía afirmar sin pensarmelo dos o tres veces.

Todos tenemos heridas, comunes, singulares, propias de la edad, de los amorios, de las aventuras, del odio, de la avaricia, de la ira, pero son nuestra marca de identidad, mas que las huellas dactilares, el ADN o la saliva.

Mis heridas pueden parecer profundas, pero realmente me quejo de vicio. Solo me gusta estar aislado de vez en cuando para reflexionar sobre todo aquello en lo que no puedo pensar entre el humo y el ruido de la capital.

7.23.2008

Asuntos pendientes I: la vida

“¿Creen que pueden empalar su alma en sus cuchillos? ¿Que si cortan lo bastante profundamente, extraerán sus sueños de la cabeza, desnudos, retorciéndose y gritando? La razón es, como mucho, insuficiente.”

El señor de los sueños


Al borde de la locura

Ha abierto una puerta, y aun así parece que no hay suficiente aire en la habitación para sus cuerpos. Se queda parada, pensando, en el borde de la cama, con aspecto ausente, y se justifica todo lo ocurrido con un simple “estoy acabada”. No atiende a razones, no tiene tiempo, ni ganas, ni necesidad alguna de que le recuerden que no sabe donde esta, que no encuentra sentido a todo aquello en lo que antes creía, y que le aterra no saber que ha podido hacer bajo los efectos del alcohol y de las drogas.

Pero es lo suficientemente lista y atemperada como para no hacer notar su total falta de coordinación mental. Suspiro profundo, una extremidad en el suelo, luego viene la otra, por fin en pie, un paso, otro paso, y finalmente el destino: el cuarto de baño. Totalmente recta sobre el lavabo, observa su cara, los rasgos que tantos problemas le han traído, la calidez de una mirada que ha fundido en cuestión de segundos los corazones de los mas duros hombres de negocios, de los jefes de la mafia mas implacables, de los asesinos mas crueles y sanguinarios de la historia, y que sin embargo de poco le valió para mantener a su lado a la persona querida, a la familia, a los amigos…

La soledad hace presa sobre su cuello, y nota unos dedos fríos que le recorren la nuca y que acarician su garganta tostada por el sol, unos dedos que le dan a entender que cuando quiera, como quiera y donde quiera, puede acabar con todo esto.

Las muñecas. Se mira las muñecas, en un acto reflejo que tanta condescendencia le ha causado, y ve cortes. Decenas de cortes, unos mas profundos que otros, pero cortes igualmente. A cuchillo, cuchilla, con navaja, con cristal, con hierro, con acero, con aluminio, cortes con quemadura incluida, cortes que dejan la piel suave, cortes que hacen que los pelos de la espalda se retuerzan de dolor, cortes que hacen mas cortes y que necesitan ser cortados por pura desidia y malicia. Cortes y más cortes y más cortes.

Se sienta sobre la taza del inodoro. Sus manos resbalan por las piernas y las lágrimas caen sobre su regazo.

Nunca ha sido persona muy dada a pedir o tratar de ser favorecida por el destino, pero en esos instantes en los que el planteamiento de su existencia se aproxima a la muerte y la vida, a los planos materiales, a la decadencia, a la abstracción, a la realidad y los sueños, a las drogas, a la caída en picado en dirección a ninguna parte, en esos instantes requiere de ayuda. Requiere de ayuda, lo admite, pero no tiene a quien pedirla.

El otro cuerpo se mueve, comienza a desperezarse. Ella avanza en silencio hacia la puerta con toda la rapidez que le permiten sus ajados pies, recoge como en una nube toda su ropa, al menos toda la que recuerda que llevaba puesta, abre sus pulmones al llegar al pasillo, y cuando ha atravesado prácticamente el vestíbulo del hotel, hecha a correr como si le persiguieran una turba de fanáticos con espadas y puñales.

Y corre, corre, sin rumbo fijo, sin pararse a mirar alrededor, corre porque tiene que huir, porque sus ojos llorosos delatan su presencia animosa, porque la presión que nota en su cabeza le hace pensar en enfermedades raras, en tiempos pasados en hospitales desconocidos, en callejuelas estrechas que han resistido como por azar al paso del tiempo, a las inclemencias del clima y las veleidades de los humanos, empeñados en hacer pequeño lo moralmente valido, y grande lo que hace tiempo esta hundido y perdido bajo el océano.

Cuando ha cruzado doce o trece calles al galope, cuando se da cuenta de que como persona que es debe respirar para mantenerse con vida, aunque eso poco le importe ahora, se detiene. Se detiene y se apoya contra un murete levantado en medio de ninguna parte, como si de un monumento a la soledad y el abandono se tratara. Un murete que le recuerda su vida, sus penas y sus glorias, sus fracasos, sus desplomes, sus cientos de huidas a la desesperada. Con un trazo de colores brillantes, palabras y dibujos se entretejen sin piedad en la desgajada pared, como temerosas de que al mirarlas alguien pueda encontrar significado a sus formas y estructuras. Se gira por completo para tratar de descifrar lo que la pared tiene que decir, y aunque en un primer momento el sentido parece ser laxo e inconexo, tras breves pasadas rápidas sobre los puntos principales del dibujo, este comienza a tomar forma.

Una serie de personas están persiguiendo lo que parece ser un oso, a la carrera, a través de una pequeña pradera rodeada de árboles, un claro en un bosque, y las personas, armadas con palos y con cuchillos, tratan de rodear al animal. Junto a las imágenes, las palabras forman una especie de poema, una oda a los tiempos en los que la especie humana no tenía tantas preocupaciones y podía dedicarse al ocio y al amor.

Pasan los minutos, el silencio sepulcral que le rodea es ignorado como son ignoradas las contemplaciones de personas tristes que creen ver a una yonqui acabada mirando una pared sin sentido alguno, personas que aun a pesar de todo, no creen necesario malgastar un poco de su tiempo en preguntarse que hace un chica joven, bien vestida y con aspecto de haber sufrido un shock grave, parada en mitad de la calle, observando detenidamente un mural que un par de chavales se entretuvieron en pintar hace un par de meses, puede que para alejar sus mentes de problemas cotidianos, de drogas, de alcohol, de corrupción mental, de falta de cariño, o simplemente por placer, por puro placer.

Pasan los minutos, y por más que reflexiona no logra encontrarle un verdadero sentido al mensaje. Es más, no le gusta el mensaje en cuestión. Le parece falto de sensibilidad histórica, de rigor, de veracidad. ¿Quién puede afirmar con tanta satisfacción, con tan poca lucidez que hace miles de años se vivía mejor? Se viviría igual, solo que entonces los problemas serían otros, más, menos complejos, problemas sin solución, problemas que acarreaban la muerte del oprimido, problemas de todo tipo, pero problemas al fin y al cabo.

¿Qué sentido tiene denotar que en el mundo actual, sobre todo en el “paraíso” occidental, nos hemos inventado cientos de problemas porque nuestro ocio no da más de sí? ¿Cuánto tiempo hemos tardado en entender que la verdad nunca es mas que un trozo del mundo, que nuestros ojos no pueden mas que llorar ante la inmensidad del planeta, de la vida, de todo lo que compartimos con el resto de los humanos, que aunque pueda parecer estúpido, los sentimientos resbalan entre nuestras mejillas, ya que la vida es tristeza, infinita, inconmensurable, inmensa, inalcanzable, inacabable, la vida es sorpresa, es susto, es soportar prioridades empresariales, calvarios sociales, desaparición de toda ética por el bien común, aceptación de lo malvadamente cotidiano, y negación de la bondad intrínseca a todo individuo?¿Qué creen poder conseguir dibujando por paredes anónimas cosas así?¿Pretenden encontrar una medicina mágica que aplicar sobre las heridas que no reposan físicamente sobre nuestros cuerpos?¿Creen poder hallar el bien puro, la bondad innata, la autocomplacencia, el poder necesario para expulsar a los demonios que nos gobiernan?¿Creen de verdad en cosas así?

Sigue pasando el tiempo. Claro, es difícil detenerlo en realidad. En realidad imposible.

Nunca ha tenido miedo, pero en ocasiones como esta le asaltan las dudas acerca de su condición de humana compungida e inestable. ¿Cuántas veces ha huido ya? ¿Cuántas con las manos vacías tras no recordar nada de lo ocurrido?

Intenta ser racional, venga. Trata de comprender porque uno hace lo que hace, porque en ocasiones los seres humanos somos capaces de las peores cosas si creemos en ellas. Consíguelo y serás premiado. Fracasa y tu destierro al mundo de los ilusos y los soñadores será inmediato.

No quiere ser nada. No quiere ser nadie. No quiere estar. No quiere sentir. Y en ocasiones preferiría no existir, no haber existido nunca.

¿Hay motivos para la melancolía en el mundo en que vivimos? ¿Tenemos liviano derecho a estar tristes ocupando el lugar que ocupamos?
¿Cuánto hemos gastado? ¿Cuántas veces hemos atribuido nuestra sangría personal al bienestar de los demás?

Las posibilidades son infinitas, casi tantas como realidades alternativas parecen existir. En ocasiones no tenemos más que mostrarnos como lo que somos para que se nos permita avanzar y atravesar las puertas del cielo.

Sonríe y avanza a pasos agigantados hacia el final de los tiempos, hacia el lugar donde todo tiene un sentido y donde las personas que cubren la tierra igual que lo hace el agua o la arena o los demás animales, van a estancarse.

No, no, en realidad hacia lo que avanza es en dirección a ninguna parte, se aleja del murete con paso rápido, pero sin un lugar físico en mente. Trata de preguntarse que haría otro en su lugar, pero lo que no encuentra un porque común se separa con alevosía y por la espalda del resto de las preguntas hechas y por hacer.

Sigue en la calle, claro. Sigue porque sigue sin tener donde ir. Una puerta. Una puerta pintada de verde en medio de la ciudad. Un vestigio cercano de un pasado ausente y marchito del que no se ha conservado prácticamente nada. No por un reducido interés, sino por desidia, pereza, codicia entre hombres, corrupción y falta total de palabra.

Acércate, parece decir el mensaje escrito en la puerta. Acércate a mi madera gastada, a mi pintura descolorida, a mi pomo oxidado, acércate para que podamos verte de cerca, niña, para que podamos observar bien tu belleza, tu encanto y tu maravillosa presencia. Acércate porque con total seguridad seremos los únicos de los que oirás cosas bonitas. Los únicos que te lo dirán porque lo piensan de verdad, que no quieren conseguir algo a cambio, que no desean aprovecharse de tu inocencia, de tu aparente locura para cometer actos carnales que cualquier hombre sensato rechazaría, no por impuros, no por escandalosos, sino por malvados para contigo.

Se aproxima con temor, pese a que entiende perfectamente lo que le están diciendo, pese a que ella tiempo ha que asumió esa dicotomía de la que hablan los habitantes del otro lado. Pero sigue teniendo miedo. ¿Quién son esa gente?¿Qué pueden querer de ella, que no persigue bien alguno, que lo poco que desea se enmarca en una muerte perfecta, indolora, incolora, en la inexistencia como punto de inflexión en una situación tragicómica llena de altibajos, en las visiones preparadas por los magos y hechiceros que han infectado su parcialidad desde que vino al mundo?

Controla las pasiones malditas que nos traicionan y nos acarician la espalda como síntoma de debilidad. Las controla y se siente más segura. Parece saber lo que hay saber para actuar, bien sea que se gane unos cuantos golpes bajo las estrellas.

Venga, parece decirse, me voy a acercar, puede que lo tengan que ofrecerme no me interese, o quizás me descubran aspectos de mi propio ser que desconocía hasta el momento, que me convenzan o me condenen a soportar una carga mas fuerte de lo que mi cuerpo pueda resistir.

Se toca los ojos, para comprobar que ha visto la puerta, que las voces que parecían hablarle desde el otro lado no son una fantasía bien preparada por su carácter esquizo. Se rasca los bordes de los parpados, y se acaricia los nudillos tras haberlo hecho, como temerosa de que lo que realmente sea fantástico sea la imagen de su propio cuerpo. Pero no, su cuerpo existe, sus ojos se mueven y se humedecen tras sus parpados, que a pesar de resultar en ocasiones una carga demasiado pesada, siguen ahí, resguardando las corneas y las pupilas. Y los nudillos. Los nudillos han golpeado demasiadas veces su propia cara como para que no tengan una presencia innegable. Es real. Todo real. Adelante entonces.

Está tocando la puerta.

Se ha acercado lo suficiente como para que sus dedos se encuentren de pronto acariciando las estrías rayadas de madera que se han desarrollado por toda la superficie con el paso de los años.

Acariciar es un acto enrevesadamente sencillo. Todo es fácil de hacer si se tienen los protocolos adecuados para actuar, pero cuando uno se halla perdido, se ha alejado lo suficiente de la manada como para que nadie pueda escuchar sus gritos, y estos no puedan ser transportados por el viento, entonces se vuelve muy complicado. Complicado porque no resulta adecuado prestar tu cabeza a unos juegos tan extraños, a cosas que nadie entiende y que los pocos que lo hacen son quienes lo manejan y no atienden a razones ni buenas intenciones.

Mientras acaricia la puerta le vienen a la mente recuerdos de antaño, de épocas pasadas, de epopeyas gloriosas en mundos, sistemas, universos transversales, ajenos al restañar de la plata y el oro, de la sangre y la mugre en orbes lejanos y puede que destruidos hace centenares de milenios, planetas que no son mas que reflejos luminosos que se transmiten a través del tiempo, milagrosos vestigios de lugares oscuros y grisáceos, que se han conservado en el imaginario colectivo del universo creador, central y único.

Como respuesta inmediata a sus reflexiones, la puerta verde desgajada por el tiempo y los rigores de la meteorología comienza a abrirse, dejando pasar a su través pequeños rayos de sol que inician su andadura matutina.

Ella se inclina como quien se mira en un espejo y comienza a cantar para sus adentros. ¡Rayitos, rayitos de sol, amantes de verdad, intentad seguidme a través de esta puerta, porque creo que si entro por ella, no voy a regresar jamás!

Bien pensado, el remedio nunca es peor que la enfermedad. Lo que realmente mata, y muy, muy despacio, es la inactividad total a la que la enfermedad condena de una manera irreversible. Y eso es tan simple como que la espera se torna dolorosa e inacabable aun a pesar de ser comprensible cien por cien.

Si tan deshecha se encuentra mi vida, si mi situación personal actual es un completo desastre, un puzzle al que le faltan la mitad de las piezas, no tiene sentido alguno no atravesar unas cuantas puertas, pues ¿Qué mal pueden hacerme aquellos que estén al otro lado?¿acaso no atravesó Alicia el espejo antes? Bueno, bien es cierto que en ese sentido, aquel relato no es más que el reflejo enfermizo de un supuesto pedófilo, pero no por ello deja de ser un buen reflejo. Lo que Alicia consiguió al pasar al otro lado, fue un mayor conocimiento del fuego, de la verdad que ardía en su interior, y que exigía a gritos ser desvelada.

Puesto que nada podía alegar en contra del argumento de atravesar la puerta, lo hizo.

Y hasta aquí podemos continuar con la historia. El resto, a su debido tiempo y en el lugar indicado.

6.20.2008

Miller Matasdslda´ñlsad´ñla´d as´dlñas(controlling my feelings for too long...)

Ya está. Se acabó.
El XXX es el numero redondo, es la definición mas pura que existe del porno mas duro que nadie va a rodar jamás, de ese con amputadas y perros muertos, etc,etc...
Bizarro, vamos. Bizarro.

Ha sido un año cansino, sucio, cruel y traicionero, como muchos de los que creíamos nuestros amigos, y puede ser que este sea el momento de hablar de ello. Me lea quien me lea, que sepan esto: no odio a nadie, se acabó esa máxima en mi vida. Tratad de superarlo.

Se acabó, y el número XXX mas que señalar nada real a lo que aferrarse, parece un final digno de una cuenta bancaria.

¿Y qué?

¿He provocado a alguien?

¿No?

Con los tiempos que corren, con tanto falso artista, tanto hipócrita, es complicado. Cualquier imbécil que se precie puede criticar al gobierno, ponerse unas gafas de pasta y cargar contra el mundo de la musica, de la moda, del cine, del arte, y mas tarde abrirse bien el culo ante una propina que otros con más dignidad jamás aceptarían.

Existen pactos. Eso es cierto. Os juré no venderme nunca, y no sé si lo cumpliré o no, pero lo que tengo claro es que siempre haré lo que me salga de mis partes pudientes. Lo he repetido hasta la saciedad. En estos tiempos que (nos) corren (a hostias), en los que todo parece estar ya inventado, lo poco que puede hacer sobrellevar la depresión por la perdida de la originalidad a un "freak" como yo es la dignidad de saberse fiel a lo que se piensa, algo complicado.

Lo he repetido hasta la saciedad. Y podría seguir haciéndolo, pero no tengo ganas, y tengo que estudiar. Y me harta hablar para las paredes.

Por lo tanto, se acabó el ciclo Miller hasta nueva orden de los de arriba(cerebrito, si tú me ayudas en este momento, prometo no hacerte daño durante un tiempo...), que por supuesto son intempestivos e incontrolables.

Pero Miller sigue vivo, en nuestros corazones. En este blog. Os invito a que participéis, los pocos que seguís esto, en un proyecto digno de unos genios sublimes como vosotros: haced vuestro Miller Matadero. Ponedle el número que mas os guste y hacedlo vuestro. Copyleft para todo la familia. Publicad de cuando en cuando una entrada, y todos comentaremos. (Siempre daré la excusa de que me he aburrido.)
Proyecto colectivo, todos invitados a participar. Sólo es una sugerencia.
Ya me enteraré algún día si la habéis hecho vuestra.

De momento ha llegado la hora de hacer otras cosas. De empezar otros proyectos dentro de esta entidad común llamada Comoalmasdemetal.

Si es que me he aburrido...¡Te he dicho que como me sigas haciendo fotos te voy a meter la cámara por el culo!

6.13.2008

Miller Matadero XXX( vistazo previo)

Agua, agua.















































Y hasta aqui puedo leer.











PD: porque se acabaron las grandilocuentes chorradas.
PD2: porque me han cortado las etiquetas de todas las camisetas.
PD3: porque no recuerdo donde guardo el azucar.
PD4:porque estoy harto de discutir cosas que no se si realmente me importan.
PD5: porque no entiendo, ni quiero hacerlo, y soy mas feliz ignorante.
PD6:porque me sale de las criadillas.
PD7: porque me gusta respirar aire cargado de humedad.
PD8:porque me gusta la montaña, pero también me gusta el mar.
PD9: porque respeto el silencio.
PD10: porque a veces también lo rompo de manera estrepitosa.
PD11: porque 11 veces he lamentado no haber lamentado antes lamentar lo que debia haber callado.
PD12:porque me he quedado antontado mirando fuegos artificiales.
PD13: porque hace tiempo dejé de creer en la mala suerte.
PD14: y porque el destino hace años que se me resiste. ¡Púdrete!











Vino, vino.

Miller Matadero XXIX(Malo del tó)

¡¡Cucú!!
Me ha contado un pajarito que no hago mas que rodar y rodar, sin llegar a darle sentido a mi vida...
Y toda mi respuesta ha sido pegarle un tiro y asarle para cenar.

Jum, jum, empiezo a disfrutar de su poca carne, y me sabe a poco.

Todo sabe a poco en la vida, pese que tratamos de darle sabor metiéndonos de todo, poniéndonos hasta las cejas de alcohol, y cayendo en espirales espaciales macanudas que nos desnudan con la mirada, que nos convierten en poco mas que polvo de estrellas...

Pero a pesar de todo, ¿sábeis qué?

No me arrepiento de haber matado al pajarito...

Estoy harto de escuchar consejos ajenos, cuando en realidad nadie está más tarde dispuesto a escuchar los míos. Así que ahí va mi último consejo: evitad, de ahora en adelante, dirigirme la palabra para nada que realmente no sea importante. Si quereis contarme que lo estáis pasando mal, que mi pareja tal, que mi pareja cual, que es que tal persona me ha dicho, me ha hecho, me quiere hacer...Recordad(y es importante, que me la suda.

Mostrad un poco de respeto, estáis hablando.

PD: Nihilismo, nihilismo, autodestrucción de la buena, pero antes os destruiré a todos. ¿queréis rabia? tomad dos tazas. Iros a tomar por culo tiranos de lo dulce, soy feliz espantando moscas con el rabo.

6.03.2008

Miller Matadero XXVIII(señora)

No se preocupe mujer, en una semana lo tendrá arreglado.
¿está usted seguro? que es un asunto muy complejo, no creo yo que tenga una fácil solución, y mire que no es por desanimarle...
Señora, nosotros somos unos expertos, dejelo todo en nuestras manos, y verá como obtenemos una gran mejoría...
Buff, a ver si es verdad, porque yo no me podía imaginar que esto iba a ser lo que tendría en mis manos una vez hecho ese gran desembolso de dinero...porque costó mucho dinero, ¿sabe usted?
Claro, claro que lo sé, tengo uno desde hace tres años, y desde luego que uno espera muchas cosas que le venden, que le pintan bonito antes de darselo, en el folleto, en la pagina web, y luego nada...Y se lo digo yo, que estoy trabajando para ellos...Que lo sé de primera mano...¿qué se cree, que es usted la primera que nos viene con este problema? Nos aseguran durabilidad cien por cien, y al cabo de veinte o veintún años de uso...ala, a tirar porque hace ruidos raros, porque ya no funcionan igual, porque hacen cosas que no deberían hacer...en fin...
Ya, claro, que le voy a decir a usted...Será el pan suyo de cada día..Bueno, bueno, pues mire, está ahí, apoyado en la mesita del salón, lo he tenido que desconectar porque estaba sospechando...¿Y cuánto tiempo dice que tardaran en repararlo?
Nada, señora, nada, un par de semanas en fábrica, y como nuevo, ya verá como se lo dejamos...
Bueno, hijo, pues tenga, una propinilla, para que pueda usted tomarse un café o algo...
Muchas gracias señora...Ale, vamos machote, que te vas a enterar de lo que es un formateo en toda regla...

5.05.2008

Miller Matadero XXVII(con palabras por hechos y hechos por errores)

Si no pensáis que lo siento, os equivocáis por completo.




El estar arrepentido es un estado mas, pero tampoco es posible pedir perdón cientos de veces por un error tonto. No le encontraría sentido alguno a una razón que me exige retractarme de todo lo que hago, porque todos cometemos errores. Bueno, puede que los míos sean peores, o quizás puede que por el hecho de ser quien soy, se me tenga en peor consideración.




¿Qué puedo decir?





Que si alguien está dolido, lo siento. No era esa mi intención.



¿Qué más?





Que nadie se ha parado a fijarse en mi situación, pero no me importa. Todo lo que ha pasado, ha pasado, y está ahí, en algún lugar del pasado, esperando a que me despiste para caer sobre mi y despedazarme como si de un mal bicho se tratase.



Pero de veras que lo siento.




No tengo ganas de seguir haciendo daño a nadie, y creo que voy a optar por retirarme.



A partir de este momento, se acabó el hacer tonterías. Que las hagan otros.




¿Que alguien opta por no dirigirme la palabra?




Bueno, no puedo obligar a nadie a hacer lo que no quiere hacer.



Desde hace unos cuantos meses, un pensamiento recurrente me ronda la cabeza.




Y es que, recuerdo la infancia, y me digo cuan fáciles eran las cosas por aquel entonces.



No había rayadas, no problemas, no movidas.




Todo era felicidad, ignorancia de la vida adulta, inmadurez, etc...



Hecho mucho de menos todo eso.


4.23.2008

Miller Matadero XXVI(Estos días azules y este sol de la infancia)



Estos días azules y este sol de la infancia.

Machado, en su lecho de muerte, en una pequeña habitación fría y sucia de un pueblecito francés cercano a la frontera, garabateó esta frase en un papel que alguien arrancó de entre sus dedos una vez sus pulmones hubieron exhalado su ultimo suspiro.

Machado era un genio, un pequeño genio, atormentado, culto, sociable, amigo de sus amigos, buen conversador, un genio patrimonio de un país que culminó su existencia con la suya, un país que se consumió mientras se consumía el de Baeza, y que en cuanto este cruzó la frontera se hundió en su mísera existencia de papeles para comer y conspiraciones paranoicas.

“Por mucho que un hombre valga, nunca tendrá valor mas alto que el de ser hombre” decía su Juan de Mairena, y con una razón que cualquier dios es incapaz de negar, debemos cantar esa coplilla.

Murió Machado, rodeado de los suyos, añorando un sol de la infancia y unos días azules que habían quedado marcados en su memoria, y que habían sido atravesados por una nube gris y negra, con destellos rojos y azules oscuros que poco tenían que ver con los colores que el poeta preconizaba en su verso.

Murió, falleció un 22 de febrero por la tarde, un miércoles de ceniza y frente al mar, ese mar que siempre marcó su poesía, su arte, que cargó de simbolismo regenerativo toda su escritura. Citando de nuevo su Juan de Mairena:

“Otro acontecimiento, también importante, de mi vida es anterior a mi nacimiento. Y fue que unos delfines, equivocando su camino y a favor de marea, se habían adentrado por el Guadalquivir, llegando hasta Sevilla. De toda la ciudad acudió mucha gente, atraída por el insólito espectáculo, a la orilla del río, damitas y galanes, entre ellos los que fueron mis padres, que allí se vieron por vez primera. Fue una tarde de sol, que yo he creído o he soñado recordar alguna vez.”

Los delfines representan la regeneración, como ya he dicho, la sabiduría, la experiencia, pero también dan testimonio de muerte, de luchas, del paso al mas allá.

Y Machado nos dejó. Nos abandonó. Se marchó para siempre. Se alejó dando pasitos tranquilos, moviendo su bastón y saludando con su sombrero a las damas que se iba encontrando por el camino, ese camino al que tantos versos dedicó. Podríamos iniciar aquí un recital de cómo no nos abandonó del todo, de cómo no nos dejó para siempre, ya que su arte estaría siempre vivo, lo podríamos encontrar en todas partes, suministró la fuerza necesaria para que muchos jóvenes lo imitarán y se enamoraran, clamaran a dios, a los delfines, lloraran por Federico, por este país que dejó de serlo cuando él se fue, musitaran canciones de amor por damas desconocidas, callaran ante la evidencia, escucharan, rieran, marcaran el paso para enfrentarse a la muerte y a los que la propician, huyeran y juzgaran la necesidad de cambios para regenerar la sustancia y la humanidad de un mundo lastrado y condenado al abismo desde hace siglos. Para todo eso. Pero no tendría sentido alguno, y a él no le hubiera gustado, por lo humilde y sencillo de su carácter.

Estos días azules y este sol de la infancia…

Nunca había entendido el significado “real” de este verso, de este compendio de sabiduría conservada que encontraron en su mano ajada y derribada por los horrores de la guerra.

Las cosas cambian, la vida muta, se transforma, en ocasiones haciendo mucho ruido, la mayoría de las veces como los buenos ladrones, silenciosa, pausada, respirando bajito para no despertar a los que duermen en el cuarto de al lado.

Muchas veces pasamos por fantasmas que nacen, crecen y mueren sin haber dejado mas rastro que unos cientos de facturas y unos cuantos miles de pedazos de huesos por reconocer, enterrar o incinerar. Lo cierto es que no tenemos tiempo para tantas tonterías.

La vida pasa, pasa tan rápido, que no tenemos mas que respirar unos cuantos millones de veces, y desgraciadamente menos en muchas ocasiones, para que ya estemos en otra estación diferente, sin poder coger el tren de vuelta que nos deje de nuevo en casa, a salvo de un mundo, que no sé a los demás, pero a mi me asusta en demasía, y del que cada día que pasa me siento mas alejado, mas separado.

Tendemos a transformar las letras que no nos convencen para hacerlas convenientes a lo que queremos ser y pensar. Si podemos transformar las opiniones y escritos a nuestro antojo, ¿Por qué no puedo cambiar yo este mundo que no entiendo y que me asusta, que me aterra y del que me alejo con cada paso que doy?

¿Hay lugar para la esperanza?

Por supuesto, siempre, siempre hay lugar para un bella damita, como la hubiera llamado el poeta, en nuestros corazones, y mas si las noticias que trae son agradables, buenas, suaves al tacto y dulces al sabor.

Estos días azules y este sol de la infancia.

Un sentido, una realidad, un terreno sucio que nos ha dejado los zapatos llenos de barro, una simbología que todo ser humano rechaza por blanda y adulterada, pero en la que al final todos caemos, vidas que van a parar a la mar que es el morir, como decía otro gran poeta.

Hoy no quedan días azules, no quedan soles de infancia. Los recuerdos se extinguen en tanto en cuanto tenemos que asumir responsabilidades, responder a llamadas del estado del bienestar, asegurarnos un buen trabajo, una buena existencia, una recaudación necesaria para vivir tranquilos los últimos años de nuestra placida presencia, que aseguran los expertos pueden ser los mejores si se hacen con cariño y cuidado.

Hoy no nos deja Machado, porque él directamente hubiera huido, se hubiera convertido en un proscrito con una casita al borde de un precipicio, cerca del mar, ese mar tan suyo, tan nuestro aunque nos consideremos gentes de interior.

Si la realidad en su aspecto mas general cambia, no somos capaces de imaginar cuanto cambia nuestra realidad interior, esa que nos acompaña allá donde vamos, que viaja cuando nosotros lo hacemos, que llora cuando nosotros lloramos, que actúa cuando actuamos, que se parte en dos cuando el dolor nos obliga a doblar nuestro cuerpos y a respirar profundo cuando el oxigeno que llega a los pulmones se torna insuficiente.

Estos días azules y este sol de la infancia. Estos días que tanto significan, este sol que tantos buenos momentos ha dejado grabados en nuestra memoria.

Puedo afirmar sin ruborizarme que este verso enmarca mi vida, que lo ha hecho desde que tengo razón de ser, y me da la sensación de que esa extraña alucinación ha entrado en mi hace no demasiado, puede que una semana, o dos.
No me genera vergüenza alguna confirmar lo que nadie puede saber, pues nunca lo han preguntado. ¿En que crees cuando estás solo? ¿De que te hablas?

Siempre me he considerado afortunado de tener una educación que me ha permitido conocer y saber de muchas cosas, pertenecer a centenares de obras, realizar las mías propias, abastecer sin cargo alguno los caudales de mi gusto por lo raro, aunque también por lo común.

Creo en cientos de cosas, en miles de pequeños asuntos que llenan mi vida cada día. Creo en la gente, en las personas, aunque no siempre lo merezcan, creo en la vida, que nos acuna con sus suaves maneras y nos lleva, nos acompaña hasta el final, no nos abandona. Creo en la amistad, aunque todos tengamos conceptos diferentes, creo en la unificación algún día no muy lejano de esos conceptos. Creo en lo sueños, en las esperanzas, en los colores de un día lluvioso y oscuro. Creo en querer, en pasar la vida queriendo,

“Tú vives siempre en tus actos.
Con la punta de tus dedos
pulsas el mundo, le arrancas
auroras, triunfos, colores,
alegrías: es tu música.
La vida es lo que tú tocas.”

Creo en ser feliz y tratar de serlo de la manera y con las personas que uno considere necesarias y justas, siempre respetando.

Mas creo en el odio, que nos mueve y nos da pie, en la rabia, que hace que mis pies se muevan cuando veo cosas que me disgustan profundamente, en la venganza, motor de colores esta vez abstractos y acromáticos.

Creo en demasiadas cosas, y ocurre que en los tiempos que corren, las malas prevalecen sobre las buenas, los forajidos desvalijan todas las diligencias, la verdad nunca sale a la luz, y todos morimos ajenos a las cosas que podríamos haber sabido y que no hemos querido saber.

Creo en Machado. Puede que a la gran mayoría le sorprenda, pero creo en la literatura, en la poesía, en la expresividad, en el arte, en la música, sobre todo en la música.

Si algo me mueve, me lleva, me mece de verdad, son los ejemplos.

Creo en aquellos que luchan, en aquellos que combaten lo que sea que tengan malo en el cuerpo, en las entrañas, aquellos que se mecen con el azar pero se preocupan de tu estado y no te dejan preocuparte por el suyo. Creo en ellos. Creo en todos aquellos que enferman y tienen la esperanza plena, pues como decía el poeta:

” ¿Conoces los invisibles
hiladores de los sueños?
Son dos: la verde esperanza
y el torvo miedo.”


Y yo, por el momento, prefiero seguir creyendo en la verde esperanza.


(A los que se dicen autodidactas y no creen en los sentimientos)

4.12.2008

Miller Matadero XXV(Para el Miller Matadero X)

Dos cosas:
-De vez en cuando, los dioses también se equivocan-----esa es la primera cosa
-Para entender esto hay que remontarse al Miller Matadero X, y que cada uno entienda lo que quiera, ya sabéis, que cada palo aguante su vela---esa es la segunda cosa


PD: A galopar, a galopar, hasta enterrarlos en la mar, esa sería la tercera cosa.

4.07.2008

Miller Matadero XXIV(Jazz Moods como vida auténtica, y puede que un bluessinger atormentado)

Hoy me duele la espalda, pero me da igual...



















PD: ya sabes que yo no se dibujar como tú(eres la ostia), onebitmemoryman, y por eso me quejo, y descargo y copio...A ti nunca te copiaría...
PD:Duir, me he quedado sin fotos de superhéroes, necesito imágenes de los civil war...

Miller Matadero XXIII(te pillé!!)

Si, si, X, me has caído en gracia y por eso he decidido hacerte un favor, como Hatori Hanzo fabricando la katana para The Bride(aunque eso sí, no te voy a cobrar nada).

Bueno, mejor empecemos por el principio:

- ¿Me quieres autocorregir?
- ¿_Tienes las suficiente agallas?
- ¿Cuánto tiempo tardas en desenredar una madeja de lana, de digamos, veinte metros?
- ¿En ocasiones ves muertos?
- ¿A que sabe la vida?¿Y la muerte?
- ¿Quien puede hablar mejor de la locura que los locos?
- ¿Has probado drogas que han hecho que perdieras el control?
- ¿Sigues por ahí, al acecho de cualquier palabra mal sonante para poder desvincularte de mi persona?
- ¿Estás enfadado/a?
- ¿No crees que ha pasado mucho tiempo desde que escribiste por última vez?
- ¿No piensas, además, que el tono no fue el adecuado para lo que marcan las normas?(sin querer establecer la censura)
- En fin, vuelve a escribir, me divertía mucho el juego ese de intentar adivinar si te conocía o no, quien eras, cuáles eran tus inquietudes...
- ¿Estás enfermo/a?¿Lo has estado?(es preocupación X, preocupación...

PD:siempre me caíste bien, te preguntabas cosas que nadie mas se cuestionaba, no respondías a mis parrafadas absurdas con mas palabrería, eras conciso/a, te respetaba...y lo sigo haciendo...aquella respuesta malsonante fue un error, pero te esperaremos por aquí...Yo mientras tanto, seguiré acechando, hasta que la frase del titulo resulte cierta: TE PILLÉ!!!

PD2: -¿Alguna vez tuviste insectos por el cuerpo?
-¿Y soñaste con Morfeo?
-¿Te gustan las tardes extrañas en las que todo parece a puntito de reventar, en las que el orden se mantiene en un estado precario, y sonríes sin saber muy bien a que atenerte?¿Sabes a que me refiero?
-¿Cómo llegaste hasta aquí?

3.17.2008

Miller Matadero XXII(Moñarradas a euro el kg)


Adiós, adiós, awfiedersen, goodbye.
-Al fin llegó la amarga despedida.
Adiós, adiós, awfiedersen, goodbye
-Adieu, adieu, adieu, adieu.
Adiós, adiós, awfiederse, goodbye
-Será mejor antes beber champagne.
Adiós, adiós, awfiedersen, goodbye
-Yo a ti también diré sólo “goodbye”: ¡Adiós…!




PD: Carcajadas mil...JUJUJAJAJEJEJIJIJOJO...

3.07.2008

Miller Matadero XXI(Uhhhhh, uhhh, sha la la, uhh, uhhh, sha la la...)


He hablado tantas veces de mis esperanzas, de mis sueños y de mis frustraciones que parecen haber perdido su sentido, al menos el sentido inicial con que se desarrollaron en mi imaginación.

He navegado tantas veces ya por los caminos de la intolerancia, la incomprensión, la soledad, la desidia, la pereza, la gula, la avaricia y el dolor, que poco puede importarme el hecho de aprobar o suspender la asignatura de la vida que tengo pendiente.

He descubierto tantas verdades inherentes a la realidad humana que duermen bajo la piel, bajo mi piel, tu piel, que todo parece un sinsentido que actúa lento, como una sobredosis mortal de un estupefaciente que se desplaza a una velocidad ridícula por mis venas, y me hace ver formas que no existen, o hace desaparecer ideas que creía permanentes.

He creado tantas autoexpectativas a mi alrededor que ahora tengo miedo de que se cumplan, porque no estoy seguro de poder abarcarlas todas de golpe. (Quizás tengo miedo de darme cuenta de que no soy tan bueno como siempre había creído, pese a que mi autoestima hasta ahora parece haber estado de más en la conjunción mágica de la mente, la esencia y los pecados.)

He perdido a tanta gente, tanta…que me faltan dedos en las manos para contar. Tantas personas maravillosas que, bien sea por los pasos en falso que todos debemos dar en la vida, bien sea por aquello que cuentan de una que no perdona a nadie, han desaparecido de mi mapa visual, aunque se encontrarán siempre en el maravilloso universo espiritual de mi flojera cósmica.

He creído poder reparar mis heridas con un poco de betadine, amor del bueno y algunas vendas y tiritas, pero existen ciertas lesiones que no pueden cicatrizar por profundas, amargas, escurridizas y soberbias, porque repelen los desinfectantes naturales con que todo ser humano combate las plagas que asolan su cuerpo.

He llegado a estar tan convencido de mi poder, de mi fuerza, de mi perseverancia, de mi valentía, que descubrirme ante los demás como lo que soy, débil, pusilánime, cobarde, huidizo y un llorón que desprecia todo lo que no entiende, y lo que entiende y le gusta lo sigue despreciando, me ha resultado la decisión mas difícil de mi vida después de declararme abiertamente contrario a todo.

He englobado más de lo que podía englobar. He perdido la noción del tiempo cientos de veces, y nunca ha estado de más la ambigüedad de mis huesos podridos, he tocado mis manos antes de lanzarme a la carrera por cuestas empinadas que serían capaces de tumbar a una recua de gamos briosos y coligados, he besado mis pies ante una vista inabarcable con una mera descripción de seis o siete frases deshilachadas.

He llegado a una conclusión vinculante: tengo derecho a tener problemas, tengo derecho a ser como los demás, a morir un poco cada momento que pasa, esperando el funesto día en que me iré del todo, a una tierra en la que nada importa, a un lugar que es mejor, que está más cuidado, donde no interesa nada más que jugar, beber, gozar, recordar, amar, soñar, seguir soñando, y gritar al vacío lo bien que se está aquí y lo equivocado que estaba por no querer cambiar mis formas ni mis modales, por no ser un poco mas noble y mas robusto. Gritaré, esperando a aquellos capaces de recoger mis aullidos de lobo solitario, dispuestos a unirse a la manada. Y trotar, y trotar, y trotar. Después de todo, puede que me haya equivocado, en cierto modo quizás no me merezca nada de lo que tengo. Quien sabe, todo parecen quimeras, meras apariencias que fundamentan su existencia en mi existencia, su sabor en lo que como, su color en el sol que calienta mi cara y mis brazos.

He llegado a creer de veras que estoy alegremente deprimido, y eso me pone contento.
Si, soy un quejica, pero tengo muchas cosas por delante. Me voy a mover rápido, tratad de seguirme. Si podéis.